VER TODAS LAS NOTICIAS13/06/2012
Un cambio de condición interesanteClásico Pippermint (G2 - 1400 metros), en el Hipódromo de San Isidro
Hasta la temporada 2010 el Clásico Pippermint fue una de las prueba de mayor relevancia en la recta del Hipódromo de San Isidro, por anteceder en el segundo semestre de la temporada al Gran Premio Suipacha (G1 –
Últimas 23 versiones
La recorrida por las últimas dos décadas (y algo más…) del Clásico Pippermint arranca en la edición de 1989, donde venció por media cabeza Pardiño (Partners Delight), defensor del Stud
Seguidamente Pardiño arribaría tercero en el Clásico Necochea (L –
En la edición de 1990 ganó un destacado velocistas: Capo Máximo y superó por medio pescuezo a Spiny, que el año anterior había cedido por media cabeza ante Pardiño. Capo Máximo fue criado por el Haras Abolengo y era entrenado por Juan Carlos Etchechoury (hijo). Jorge Caro llevó a la victoria al nieto de El Capo en un registro de 56s4/5, defensor del Stud Haras
Spiny (Ringaro) venía de dos segundos consecutivos por márgenes ínfimos en el Clásico Pippermint y consiguió esa victoria en la que fue su tercera incursión ininterrumpida en la prueba del kilómetro.
Hija de Ringaro y Stridence (Salt Marsh), Spiny defendió a lo largo de su campaña los colores de su criador, el Haras
Pancho Press escoltó a Spiny en 1991 y un año después (1992) venció con el propio Jacinto Herrera por un cuerpo y medio. Este hijo de Arrow Press demoró 58s1/5 y precedió respectivamente a Don Juan Tag y Le Soleil, otros de los grandes velocistas de la década del ’90 en las pistas argentinas.
Seguidamente, Pancho Press quedaba tercero en un G1 sobre pista de arena y se adjudicaba por un cuerpo y medio el Gran Premio Suipacha (G1 –
En 1993 repite Pancho Press y en esta ocasión precede por tres cuerpos al gran Paranoide, otro de los velocistas más importantes de aquel tiempo. Incluso, Paranoide terminaría la temporada con un triunfazo ante Le Soleil en el Gran Premio Internacional Félix de Alzaga Unzué (G1 –
Bombazo Toss se quedó con la versión de 1994 del Clásico Pippermint, donde derrotó por ventaja mínima a El Goma, mientras Cap Antibes llegó tercero, al cabo de 56s1/5. Cornelio Reynoso llevó a la victoria al vástago de Egg Toss, que era preparado por Eduardo Ferro.
En 1995 y 1996 las hembras superaron a los machos. Primero fue Torquera (Raw Pleasure) la que derrotó por tres cuartos de cuerpo a Quitur Ju, con la dirección de Guillermo Sena y el entrenamiento de Luis Benavides. Un año después se impuso por cinco cuerpos Wally (Southern Halo), esa sensacional reservada por el Haras
Capo D’Oro interrumpió la serie de triunfos de hembras con sus dos victorias en 1997 y 1998. El hijo de Capo Máximo –ganador del Clásico Pippermint de 1990- ganó el primer año por seis cuerpos y seguido se adjudicó el Gran Premio Suipacha (G1); mientras en 1998 superó por tres cuartos de cuerpo a Sege Lifar. En ambos éxitos fue preparado por Oscar Yedro y lo dirigió Abel Giorgis.
Vacacionada superó por dos cuerpos a Dionisio Tom en 1999 y consiguió un triunfo más para las hembras. La hija de Southern Halo y Valery Toss (Egg Toss), reservada por el Haras Vacación, venía de superar a Dionisio Tom en las Estrellas Sprint, siempre entrenada por Juan Maldotti y con la dirección de Pablo Falero.
El propio Pablo Falero vuelve a festejar en el Clásico Pippermint del año 2000. Lo hace gracias a Fire Toss (Fine Toss), un reservado por el Haras Ni Manor que era entrenado por Hugo Miguel Pérez.
Southern Halo sumaba hasta el año 2000 dos victorias en el Clásico Pippermint. Sin embargo, entre 2001 y 2005 sumaría cinco logros más con tres de sus mejores hijos. La serie se inició con la victoria de Taimazov en el 2001, luego de su triunfo en el Gran Premio Estrellas Sprint (G1 –
A los dos logros de Sebi Halo se suman las dos victorias de The Lord, como para que Southern Halo sume en forma consecutiva su quinto Clásico Pippermint, entre 2001 y 2005. The Lord también tenía como madre a una hija de Ringaro –Lourdes- y había sido criado en el Haras
En el 2004 superó por un cuerpo y medio a Vascular Sugery, entrenado por Pedro Molina, con la dirección de Rodrigo Cunz y las sedas del Stud Yunito. En cambio, un año después ganó con los colores del Stud
Southern Halo volvió a escribir su nombre en el Clásico Pippermint pero en 2006 lo hace como abuelo materno de
Al igual que la anterior, Carbonilla Fina (Carcelero y Ski Amistad por Bid Us) derrotó a los machos en 2007. Con Damián Ramella en su montura superó por dos cuerpos y medio a Knock, al cabo de 53s55/100.
Compasivo Cat (Easing Along) triunfó en 2008 con el binomio Gustavo Calvente – Roberto Pellegatta y los colores del Stud Aladino, mientras Always Winner (Painter) se impuso en 2009 con Rodrigo Blanco, con la preparación de Carlos Daniel Etchechoury y las sedas del Stud El Gusy.
Así se llega a la versión de 2010, donde ganó Scrabble, hijo de Sebi Halo -dos veces ganador de la prueba de G2-. Al igual que su padre, Scrabble se adueñó de la carrera de velocista, y lo hizo con la gran conducción de Mario Fernández.
Por último, cuando el cotejo dejó de ser una prueba de velocidad y pasó a la diagonal, con su actuales
Los más ganadores de los últimos 23 años
A la hora de repasar las figuras del Clásico Pippermint, de las últimas 23 versiones, no se puede pasar por alto al superlativo Southern Halo (Halo), el semental que venció siete veces como padre (cinco en forma consecutiva) y que también ganó una vez como abuelo materno, con
El caso de Capo Máximo también merece mención pues el vencedor del Clásico Pippermint (G2) de 1990 lo ganó dos veces más con su hijo Capo D’Oro, que se impuso en 1997 y 1998.
Un total de seis yeguas superaron a los machos en las últimas 22 ediciones mientras el citado Capo D’Oro, Pancho Press, Sebi Halo y The Lord pudieron triunfar en dos ocasiones consecutivas.
Por el lado de los jinetes domina Pablo Falero con cinco éxitos, dos más que Jacinto Herrera y tres más que Abel Giorgis. En cambio, entre los entrenadores son cuatro los que ganaron dos veces: Juan Carlos Maldotti, Ernesto Romero, Oscar Yedro y Carlos Zarlengo. Acá se debe aclarar que el primero y el último lo consiguieron con diferentes ejemplares. Los otros dos lo sumaron con el mismo pupilo.
Entre las madres también son cuatro las que ganaron dos veces pues no son otras que las madres de los ganadores duales que registra el repaso por los últimos 23 años del Clásico Pippermint. No obstante, entre los abuelos maternos se destaca ampliamente Ringaro al haber ganado en cuatro ocasiones. Dos veces más que sus pares Kasteel y Gemini Six.
Haras 